Claudia

 

Claudia está hoy triste por dentro,
le puedo oír cantar en medio de risas;
me ve, y le dice al mundo que no existo,
que sólo soy mentiras y carne.

En su canto, dibuja flores y lluvia,
rocíos de mañanas sin tiempo
y pesares que se avecinan sin remedio,
como sonar de melodías eternas.

Claudia, hoy, está muerta,
vive conmigo, y no está ausente,
espera por mí, como cada noche, despierta,
con sus manos en el aire pidiendo sentir mi cuerpo,
con sus ojos cerrados,
con su aliento desbordando en mis palabras;
pareciera que no me busca,
que sólo soy la sombra que cobija sus penas
en el espejo de su verdad.

Claudia, no me escuchas,
eres el calor tenue de mis caprichos;
detén tu canto,
abre los ojos,
y ve que no estoy frente a ti.

2 comentarios:

Josseiяis Cuevas dijo...

Claudia necesita más de ti.

Emmanuel Breton dijo...

Eso Siempre he sentido... ¿Dónde estabas?